Continuamos nuestra serie de entrevistas con el profesor Ji-Man Park, experto en el campo de la odontología digital. En la siguiente parte, Park comparte su opinión sobre la asequibilidad de los escáneres intraorales y sobre si existe una curva de aprendizaje pronunciada para el escaneado intraoral. Este artículo es el segundo de una serie de tres. Puede leer sobre la experiencia de Park en la exploración intraoral y sus conocimientos en este campo en la primera parte de esta serie.
Hay casos en los que las clínicas invierten mucho dinero en introducir un nuevo dispositivo pero acaban por no utilizarlo por resultar incómodo o molesto, lo que puede ser una preocupación de muchas clínicas con respecto a los escáneres intraorales. ¿Es difícil aprender a utilizar un escáner intraoral y se requieren grandes conocimientos para usarlo?
Estoy de acuerdo en que si el equipo es incómodo o difícil de usar, aunque se invierta mucho dinero, el equipo no será más que un elefante blanco, es decir, inútil. Por ejemplo, hubo un escáner intraoral lanzado por una empresa extranjera en el que el escaneado tenía que hacerse a una distancia de 1 cm de los dientes en todo momento, y si no se mantenía la distancia, el escáner no podía recoger ningún dato. Era difícil de usar, así que hubo usuarios que volvieron a tomar impresiones tradicionales en su lugar.
Sin embargo, ahora existen escáneres que pueden trabajar con varias profundidades, lo que permite a los usuarios escanear sin tener que mantener una cierta distancia de los dientes, facilitando así su uso. Otro aspecto a tener en cuenta es que la condensación se produce con frecuencia al utilizar escáneres intraorales debido a la diferencia de temperatura y humedad. Por lo tanto, un dispositivo que evite la condensación es necesario para un escaneado eficaz.
Para introducir una solución digital, es necesario acumular los conocimientos y la experiencia pertinentes. Cuántos dentistas que nunca han utilizado un escáner intraoral serán capaces de usarlo con destreza?
Recientemente, hemos realizado un estudio clínico sobre la aplicabilidad de dos tipos de curvas de aprendizaje, con más de 30 participantes que querían aprender a utilizar escáneres intraorales. El estudio analizó cuánta práctica se necesita para utilizar un escáner intraoral con facilidad. Se utilizaron dos tipos diferentes de escáneres intraorales, con foto y con vídeo, para realizar un total de diez impresiones digitales a lo largo de cuatro días, y el examinador midió el tiempo necesario para realizar un escaneado completo. En el caso del escáner fotográfico, el primer escaneado completo duró unos 30 minutos, pero el tiempo de escaneado fue disminuyendo gradualmente a lo largo de las 10 sesiones de práctica.
Por otro lado, en el caso del escáner basado en vídeo, fue posible escanear rápidamente incluso desde el primer intento, y la curva de aprendizaje fue corta. En conclusión, el escáner intraoral basado en vídeo es intuitivo, no requiere conocimientos especializados para su manejo y se puede aprender a utilizar rápidamente. Evaluamos el escáner intraoral i500 deMedit, que también está basado en vídeo, y del mismo modo, fue fácil aprender a utilizar el dispositivo y nos familiarizamos rápidamente con las distintas funciones. Por tanto, no creo que tras la introducción del i500 surjan problemas como que los usuarios lo encuentren demasiado complejo de aprender o tengan dificultades para utilizarlo.
Usted ha utilizado varios escáneres intraorales desde su introducción y ha liderado la investigación relacionada. Tiene algún consejo para quienes estén pensando en introducir el escaneado intraoral en su clínica?
No dedicarse a la odontología digital ya no es una opción debido a la creciente diversidad y eficacia de este campo. Sin embargo, creo que es imposible no preocuparse por la introducción de sistemas digitales debido a su elevado coste. Los escáneres intraorales digitales, los sistemas CAD/CAM de sillón, las guías de implantes y las impresoras 3D siguen siendo principalmente importados. Esto significa que, para incorporar un sistema digital, habrá que adquirir productos que pueden costar desde cinco mil dólares hasta más de un millón de dólares, incluido el equipo adicional, lo que supone una enorme carga financiera.
Sin embargo, en los últimos años, con la entrada de más empresas en el mercado, hay más opciones de escáneres que no sólo tienen una alta relación coste-beneficio, sino también un alto rendimiento, por lo que no tiene que preocuparse por comprometer la calidad a pesar de las opciones más asequibles disponibles. A la hora de tomar una decisión de compra, la precisión del escaneado, la facilidad de uso y el software vinculado son criterios importantes, al igual que aspectos como el coste de entrada y las cuotas anuales, si procede. Dado que se trata de una inversión importante, debería tomarse su tiempo para sopesar todas las opciones.
En la última parte de nuestra serie de entrevistas, el profesor Park nos habla de sus criterios para elegir un escáner y del papel de la precisión en la exploración intraoral. Esté atento.



